jueves, 21 de octubre de 2010

Siento una imposible urgencia

Siento una imposible urgencia de mirarme en tus ojos,  de reconocerte en cada pensamiento, de sentir tu aliento buscando mi oído. 
Quizás es sólo que extraño tu aroma, puede ser que el frío de la noche me reclama tu cuerpo,  ahora mismo extraño tu risa, ese dulce sonido que emana de tu boca.
¿A qué bendita hora vendrá a mi el sueño que me lleve a tu presencia?, ¿en cuáles palabras seré capaz de escucharte?, no será en los pasajes que me has  leído; pues no es lo que quiero recordarte, sino ser capaz de encontrarte en aquellas palabras que afectan tu esencia, en esas palabras que  han dejado huella en ti.
El tiempo transcurre lento, las horas parecen eternas, como si deliberadamente alargaran mi nostalgia, pero al fin  ha de llegar la noche, y  te encontraré, como cada sueño, recorriendo distancias, cubriendo esta urgencia, aguzarán mi oído tus palabras; seremos cíclopes, dibujarás mi boca con la yema de tus dedos, escribirás versos sobre la piel que te respira, sólo entonces  volverá la calma... al menos hasta la mañana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario