jueves, 4 de noviembre de 2010

Él

Le habían pedido que lo describiera en una palabra, pero eso era imposible, él no era palabras, era sentimientos y sensaciones... apenas si podía recordar la primera vez que lo vió; lo recordaba fumando, mirándolo todo con atención, callado, parecía inmerso en demasiados pensamientos; lo analizaba todo, las conversaciones, los gestos.        La primera vez que él le dirigió la palabra fué una sorpresa, ella no lo esperaba, él jamás le había dicho una palabra antes, curiosamente, a pesar de las obvias diferencias y contra todas las probabilidades, se convirtieron en muy buenos amigos, claro que había temas en los jamás se ponían de acuerdo, sin embargo, en otros, los importantes, eran muy afines.     Al pasar de los años, se habían convertido en guardianes de secretos mutuos, en cómplices de historias, en fieles observadores de la vida del otro, se dejaban de ver por largas temporadas, pero de alguna manera siempre se reencontraban.     Sus encuentros siempre conllevaban a largas pláticas, abrazos fuertes y sinceros, nunca opinaban de sus vidas, se escuchaban, se comprendían, se aceptaban así, tal y como eran.    
Ahora que pensaba en ello; él era tabaco y piel, libros, cine, política...había peculiaridades en él que siempre la tomaban por sorpresa, cómo aquella vez en que le dijo que le gustaba su aroma, dulce, ella se sorprendió, él jamás invadía su espacio personal, como podía percibirlo desde esa distancia,  justo por eso ella no usaba perfume, le gustaba el olor de su propia piel, los perfumes la mareaban y le revolvían el estómago...   Ahora él se había convertido en mucho más, algo había cambiado, ahora era café y chocolate amargo, viento frío y olor a lluvia, se había convertido en cielos al atardecer, en paisaje de ciudad, en sueños, esos en los que ahora lo encontraba constantemente, esos sueños, ahora recurrentes, de los que despertaba suspirando con una enorme sonrisa.     
Hacía poco tiempo que ella comenzó a conocerlo de verdad, y empezó a admirarlo, fue impactante darse cuenta que había tanto de él que no conocía, tanto de su vida sobre lo que jamás había escuchado, empezaron hablando de un tema recurrente para terminar hablando de tantas cosas;  siguieron hablando durante toda la noche, hubo más días y  noches en las que compartieron recuerdos, pensamientos, confidencias,charlas que fueron desnudando sus almas y sólo quedaron ellos, su esencia.          Las cosas se sucedieron de forma natural, tan rápido; así pasaron de ser amigos a ser eso que eran ahora; por eso él había dejado de ser palabras, dejó de ser una descripción, dejó de ser una definición, se convirtió en aroma a café recién hecho, conversaciones interminables, sueños recurrentes, lecturas en voz alta, se volvió cálido abrazo, aliento en el oído, cómplice de travesuras, inspiración creciente, amor absoluto, cenas perfectas, risas y miradas alegres, se tornó hogar.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Una Historia comienza

Como cada noche, después de ese primer domingo, fundíanse en un cálido abrazo, un gesto sin tiempo, sin prisas, sentíanse entonces completos, tranquilos; respirando juntos el mismo aire construían sueños, escribiánse historias sobre la piel con sólo el tacto de sus dedos, deciánlo todo con una mirada, con un suspiro. Algunas veces su sentimiento recorría las calles mirando al cielo.   Compartiendo la vista del vasto mundo que los rodeaba nació una historia que nunca fué planeada pero que sin más comenzaba a escribirse. 

Una historia termina

Ahora miraba hacia otro lado,
algo comenzó a nublar su vista
de pronto ya no la veía.
Su boca comenzó a guardarle secretos
las palabras se volvían silencio
silencio que se transformaba en abismo
abismo que mutaba en distancia
distancia que los convertía en extraños
hasta que un día,
no fueron capaces de reconocerse
aquel día, tomaron distintos caminos.

Mar

Yo que fui mar,
que besaba la arena cada instante,
que en mí habitaba la inmensidad,
la profundidad, lo inefable....
que me completaban el sol y la luna,
que permanecí mirandolo todo
cuando no pasaba nada,
cuando pasaba todo.
Ahora, que no soy parte de él
pero le sigo perteneciendo
me llama su oleaje,
me llama su vista,
me besa los pasos,
borra mi tristeza y me da calma.

sábado, 23 de octubre de 2010

...

Entonces hiciste aquello que temí hacer, me besaste, y descubrí en tu aliento que conocías mi alma y sabías cada secreto guardado en mi mente, ese beso, tierno, cálido, lleno de sentimientos, tenía sabor de amor maduro listo para ser cosechado, fué así que comenzamos a recoger un fruto de dulzura sorprendente...

viernes, 22 de octubre de 2010

Besos

Las horas pasan, los besos se acumulan hasta la próxima visita; alguno, extraviado, se las ingenia para llegar a su destino.

Sueño

Sueño despierta con tu mirada y tu ausencia inunda el espacio, mientras tu presencia me ronda y se filtra a través del recuerdo de tu voz nombrandome en voz baja, con ese nombre que no es el mio, pero que sé, me pertenece.
La obscuridad llega y mis párpados se cierran, los sentidos por cuenta propia te traen a mi presencia y comienza así, el más dulce de mis sueños.

jueves, 21 de octubre de 2010

Siento una imposible urgencia

Siento una imposible urgencia de mirarme en tus ojos,  de reconocerte en cada pensamiento, de sentir tu aliento buscando mi oído. 
Quizás es sólo que extraño tu aroma, puede ser que el frío de la noche me reclama tu cuerpo,  ahora mismo extraño tu risa, ese dulce sonido que emana de tu boca.
¿A qué bendita hora vendrá a mi el sueño que me lleve a tu presencia?, ¿en cuáles palabras seré capaz de escucharte?, no será en los pasajes que me has  leído; pues no es lo que quiero recordarte, sino ser capaz de encontrarte en aquellas palabras que afectan tu esencia, en esas palabras que  han dejado huella en ti.
El tiempo transcurre lento, las horas parecen eternas, como si deliberadamente alargaran mi nostalgia, pero al fin  ha de llegar la noche, y  te encontraré, como cada sueño, recorriendo distancias, cubriendo esta urgencia, aguzarán mi oído tus palabras; seremos cíclopes, dibujarás mi boca con la yema de tus dedos, escribirás versos sobre la piel que te respira, sólo entonces  volverá la calma... al menos hasta la mañana.

Las horas

Las horas languidecen, así de a poquito, una a una van muriendo, nacen nuevas una detrás de otra; muchos las extrañan cuando se han ido.

Hoy las dos primeras horas del día fueron felices, muy felices, también de a poquito, esas horas que ahora han muerto dejaron sueños, planes, sonrisas, besos, muchas palabras de amor, de ternura, de futuro, de pasión, palabras dulces liberadas lentamente mientras las horas agonizaban y desaparecían.

Las horas que siguen correrán la misma suerte, morirán; esta vez, mientras duermo, mientras extraño, mientras encuentro.

Mientras las horas se van, se acerca mi anhelo, cuento las horas que mueren, apuro a las horas que faltan, trataré de detenerlas infructuosamente cuando estés aquí, a mi lado.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Tu boca

Tu boca me busca, me encuentra,
recita palabras que se graban en mi piel
palabras dulces sin letras,
escritas con el calor de tu aliento.

Tu boca me mira de cerca,
me reconoce, se adueña de mi;
sin voz, ni aliento,
me nombra y soy suya.

Tu boca me inventa
y me descubro nueva,
sin memoria,
recién nacida de esa boca.

Miedo

Me buscabas con miedo de encontrarme,
me encontrabas con miedo de quererme,
me querías con miedo de dañarme,
me dañabas con tu miedo.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Desapareces

Queda el vacío inmenso de esta intimidad
lleno los días y las horas con nuevas caras
hablo constantemente de otros temas
para que no puedas asomar por ningún hueco;
pero lo haces, a través de un recuerdo,
a través de una canción, a través de cada pregunta,
a través de cada palabra que conocí por tu boca
entonces siento que desapareces...
No,
soy yo quien desaparece, quien se difumina
hasta quedar sólo un borrón descolorido.

Silencio

Acallaste mi escandaloso susurro
con un grito silencioso, educado
mi voz tímida sollozo en su encierro
bramó hasta quedarse afónica,
hasta no ser más voz
muda, entre sombras, se quedó dormida
y ya no despertó.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Anoche. (Septiembre 1995)

Anoche me visitó tu fantasma,
lo sentí entre sombras,
me hizo el amor con pasión y ternura,
pero como siempre
desapareció con la luz del sol.
¿Porqué sólo puedes ser mio durante un momento?
si yo te pertenezco toda mi vida?
¿Porqué siento aún tus caricias en mi piel,
tu cuerpo encendido y unido al mío,
la sal de tu espectro sobre mis labios
y tu mirada fija sobre mi cuerpo si yo sé que ya te has ido?
Cómo deseo ver tu verdadero rostro,
saber lo qué realmente sientes y piensas
como quisiera que te quedaras para siempre.
Sé que siempre ocultarás tu rostro
y tendré que amarte entre sombras
pensando cada amanecer
que todo ha sido un sueño.