lunes, 6 de febrero de 2012

La dimensión del tiempo

Me habían hablado de esa sensación de viajar a un lugar donde el tiempo parece haberse detenido.
Y ¡claro! yo juré que sabía de lo que hablaban, lo que yo no había alcanzado a registrar, es que el centro no es lo mismo que el sur, y por supuesto tampoco es lo mismo que el norte.

Después de vivir más de 30 años en una ciudad tan grande como el DF donde la vida transcurre aceleradamente era de esperarse que en mis viajes a otros lugares me pareciera que el tiempo transcurría más lento;  en áquel entonces no me daba cuenta de que la diferencia se debía a que no había que transportarse a distancias lejanas entre el pesado tráfico de la ciudad, ni siquiera se necesitaba el auto, todo estaba mucho más cerca.   

Mis andares me llevaron muy al norte, a un lugar llamado Cananea.     Me maravilló ver aquellas construcciones que se edificaron en los primeros años del siglo pasado (1900).    Arquitectura que solamente había visto en películas.     El banco en el que bien podría filmarse una escena del viejo oeste, La peluquería que está en desuso pero aún guarda el hermoso mobiliario antiguo, el club social que cuenta con un boliche en el que las bolas son devueltas manualmente por medio de un canal.



El tiempo parece haberse detenido; hermoso y abrumador al mismo tiempo.    

1 comentario:

  1. aquel sitio donde el tiempo se ha detenido... incluso hay un libro que se llama: Cananea treinta años de atraso. Es posible que el pasado no solo se haya instalado en los edificios y casas, las personas que viven en esta región del país viven en un tiempo remoto cercano a decadas pasadas

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